Un nuevo comienzo en Canadá
¡Hola! Soy Oana Vasile y vengo de Tulcea, una pequeña ciudad de Rumania, donde estudié en el Colegiul Dobrogean "Spiru Haret". También tengo una hermana mayor que estudió en Estados Unidos antes que yo. Al visitarla, pude conocer la cultura y el ambiente educativo de Norteamérica desde una edad relativamente temprana. A medida que me familiarizaba con ellos, me di cuenta de que me identificaba más con ese entorno, lo que contribuyó a mis ganas de estudiar en el extranjero.
Ahora estoy por comenzar mi tercer año en la Universidad de Toronto, donde curso un programa de especialización en Health and Disease. En UofT, un programa de especialización es el tipo de programa de pregrado de mayor profundidad y es, en cierta medida, comparable a cursar una doble especialidad.
Como quiero postularme a la carrera de medicina, mi trayectoria educativa es distinta de la del sistema rumano. En Rumania, medicina es un programa de seis años al que se ingresa directamente. En Canadá y Estados Unidos, los estudiantes generalmente completan primero un título de pregrado, que suele durar cuatro años. También pueden tener que rendir el Medical College Admission Test (MCAT), según las facultades de medicina a las que se postulen, y luego presentar una solicitud de admisión a medicina por separado. La carrera de medicina en sí generalmente dura otros cuatro años. Esto significa que el camino completo suele ser más largo en Norteamérica, pero no necesariamente lo veo como algo negativo cuando se trata de algo que de verdad te apasiona; y, en mi caso, así es.
Mudarnos al extranjero se convirtió en una decisión familiar
Cuando les dije por primera vez a mis padres que quería estudiar en Norteamérica, apoyaron por completo mi decisión. Incluso fueron más allá e hicieron el sacrificio de dejar atrás su vida en Rumania y mudarse a Estados Unidos para poder darme el apoyo que necesitaría durante mis estudios.
Aunque en Canadá se me considera una estudiante internacional, ahora mi familia está a una distancia de tan solo cuatro a seis horas en auto, según el tráfico. Tenerlos relativamente cerca hace mucho más llevadera la experiencia de estudiar en el extranjero, y me siento muy afortunada porque sé que muchos estudiantes internacionales están separados de sus familias por varias horas de viaje.
Elegir Canadá y la Universidad de Toronto
Del sueño americano a Canadá
Al principio, pensaba postularme únicamente a universidades de Estados Unidos. Sin embargo, también decidí explorar las universidades canadienses porque varios de sus programas me parecían interesantes. Canadá me parecía una muy buena opción para las metas que tenía en ese momento y, al mismo tiempo, me daba la oportunidad de conocer un nuevo país y un sistema educativo diferente de aquel con el que había crecido.
Por qué elegí la Universidad de Toronto
Una de las cosas más importantes para mí al investigar universidades era la variedad de oportunidades que ofrecían. La Universidad de Toronto destacó por su fuerte enfoque en la investigación, algo que sin duda no habría tenido tantas oportunidades de explorar si me hubiera quedado en Rumania. No estaba totalmente decidida a dedicarme a la investigación, pero quería mantener esa posibilidad abierta por si cambiaba de opinión. Recuerdo que me decía que, si me aceptaban en la Universidad de Toronto, iría allí pasara lo que pasara, así que, cuando supe que había ingresado, sentí que era mi destino.

Mi proceso de postulación
Me postulé a varias universidades tanto de Canadá como de Estados Unidos. En Canadá, me postulé a cuatro universidades y me aceptaron en todas. En Estados Unidos, me postulé a unas diez universidades, y una universidad también se puso en contacto conmigo porque le interesaba incorporarme después de ver mi perfil.
Los procesos de postulación en ambos países son bastante distintos. Para mis solicitudes en Estados Unidos, utilicé Common App. La plataforma te permite crear un perfil general con información sobre tu educación, actividades, logros y antecedentes personales. También presentas tu certificado de calificaciones, un ensayo personal y, según la universidad, ensayos adicionales, resultados de exámenes o cartas de recomendación.
Para las universidades de Ontario, me postulé a través del Ontario Universities’ Application Centre (OUAC). En OUAC, ingresé mi información personal y académica (mi certificado de calificaciones de secundaria y mis notas del BAC: 10 en Biología, 9,40 en Rumano y 9,15 en Matemáticas) y seleccioné las universidades y los programas a los que quería postularme. Después de enviar la solicitud, cada universidad me dio acceso a su propio portal, donde podía subir los documentos requeridos y consultar el estado de mi postulación. A diferencia del proceso de Estados Unidos, no se exigía una única declaración personal general para todas mis solicitudes canadienses, aunque algunas universidades o programas pueden pedir solicitudes complementarias.
Como postulante internacional, también tuve que demostrar mi dominio del inglés. Rendí el TOEFL y obtuve 101 puntos de 120.
Una recomendación que les daría a futuros postulantes es que revisen si cumplen los requisitos para obtener exenciones de las tarifas de postulación. Estas tarifas varían entre universidades, y el total puede acumularse rápidamente al postularse a varias instituciones. Algunas universidades estadounidenses no cobran por postularse, mientras que otras ofrecen exenciones a través de Common App o de la propia universidad. En Canadá, los costos de postulación también pueden incluir una tarifa general, opciones de programas adicionales y tarifas complementarias específicas de cada universidad, por lo que es importante investigar los costos con anticipación.
No trabajé con un orientador profesional ni con un asesor de admisiones cuando me postulé. Mi hermana me ayudó a lo largo de los procesos de postulación tanto de Canadá como de Estados Unidos, y estoy muy agradecida de haber contado con su apoyo.
Entender la estructura de UofT
La Universidad de Toronto está dividida en distintas facultades académicas, como la Facultad de Artes y Ciencias, a la que pertenezco, o la Facultad de Ciencias Aplicadas e Ingeniería. Dentro de la Facultad de Artes y Ciencias del campus St. George, cada estudiante también pertenece a uno de siete colleges.
Los colleges no determinan tu programa académico, pero ofrecen a los estudiantes una comunidad más pequeña dentro de la universidad. Según el college, los estudiantes pueden tener acceso a distintas residencias, becas, asesoría académica, cursos y otras oportunidades. Cuando me postulé, no entendía del todo la diferencia entre la universidad, la facultad, el college y el programa académico, pero me pidieron que ordenara los colleges según mis preferencias como parte de la solicitud. Algunos colleges también pueden tener requisitos adicionales.
Puse University College como mi primera opción. Es el college fundador de U of T y tiene una comunidad grande y diversa, algo que me atrajo porque sentía que me daría más oportunidades de conocer gente y crear vínculos.

Las postulaciones estaban abiertas durante el otoño y, por lo general, cerraban alrededor de enero. U of T comunica sus decisiones de admisión en varias rondas entre enero y mayo. Postularse y enviar los documentos requeridos con anticipación puede permitir que se considere a un estudiante en las primeras rondas de admisión, aunque no garantiza recibir una oferta antes.
También presenté por separado una solicitud para vivir en una residencia dentro del campus y ordené mis opciones de residencia según mis preferencias. Por lo general, los estudiantes de primer año que cumplen con los plazos de U of T tienen garantizado un lugar en una residencia, pero no una residencia, edificio o habitación específicos de su preferencia.
Experiencias que marcaron mi camino
Siempre me ha gustado participar en mi comunidad, asumir roles de liderazgo e intentar encontrar soluciones cuando veía una oportunidad de contribuir. Esto se reflejó en las actividades extracurriculares, competencias e iniciativas de voluntariado en las que participé durante la secundaria.
Una de mis participaciones más prolongadas fue en Interact. Me uní en 7.º grado como miembro, más adelante pasé a formar parte del equipo directivo del club y finalmente fui presidenta en 11.º grado. Organizábamos con frecuencia iniciativas comunitarias y eventos sociales para jóvenes de nuestra ciudad. También fui presidenta del consejo estudiantil de mi escuela durante mis dos últimos años de secundaria.
Además, participé en varias competencias académicas y por equipos. Lideré el equipo de mi escuela en Sanitarii Pricepuți, una competencia de primeros auxilios y educación para la salud, en la que obtuvimos el primer lugar a nivel del condado y clasificamos a la etapa nacional. También competí en Young People in European Forests (YPEF): clasifiqué a la etapa nacional los dos años que participé y obtuve el segundo lugar a nivel nacional en uno de ellos. Además, llegué dos veces a la etapa nacional de la Olimpiada de Física.
El voluntariado fue otra parte importante de mi experiencia en la secundaria. Como voluntaria de la Cruz Roja Rumana, ayudé en Isaccea, cerca de la frontera entre Rumania y Ucrania, después de la invasión rusa de Ucrania y la llegada de refugiados a Rumania. También fui traductora voluntaria durante una caravana de salud, sirviendo de enlace entre los pacientes rumanos y los médicos franceses que los atendían.
También fui embajadora júnior en el Programa Escuelas Embajadoras del Parlamento Europeo (EPAS), que me dio la oportunidad de visitar el Parlamento Europeo en Estrasburgo. Participé en un proyecto Erasmus+ contra la guerra en Deauville, Francia; fui editora en jefe y redactora de la revista de mi escuela; y ayudé a organizar el baile de bienvenida para estudiantes de primer año de mi escuela cuando estaba en 12.º grado.
Estas experiencias me permitieron explorar muchos de mis intereses mientras desarrollaba mis habilidades de liderazgo, comunicación y trabajo en equipo.
La realidad económica de estudiar en el extranjero
Estudiar en el extranjero supone un compromiso económico importante, especialmente para los estudiantes internacionales. La matrícula internacional de Ciencias de la Vida en UofT es de aproximadamente CAD $65,000 al año, sin contar el alojamiento y otros gastos de manutención. Esto es considerablemente más caro que cursar estudios universitarios en Rumania, por lo que las finanzas son un factor importante que hay que considerar antes de postularse. Les recomendaría mucho a los futuros estudiantes que investiguen las becas y otras oportunidades de financiamiento con anticipación, ya que la planificación financiera puede ayudar a determinar qué opciones son realistas y sostenibles para ellos.
Hacer más asequible estudiar en UofT
Los estudiantes internacionales de UofT tienen acceso a varias oportunidades de becas. Un ejemplo es la University of Toronto International Scholar Award, una beca de admisión basada en el mérito para la que se considera automáticamente a los postulantes internacionales que cumplen los requisitos. Su valor puede alcanzar los $100,000 CAD a lo largo de cuatro años de estudio.
Como miembro de University College, también tengo acceso a becas y premios adicionales. Algunos reconocen el rendimiento académico, mientras que otros consideran el programa de estudios del estudiante, su situación económica o su participación en la vida del campus. Ciertos premios requieren una solicitud, mientras que para otros el college considera automáticamente a los estudiantes que cumplen los requisitos. Los montos varían según el premio y sus criterios.
El apoyo económico también puede ir más allá de las grandes becas. Según los requisitos que cumplan, los estudiantes pueden tener acceso a ayudas para libros, subsidios de emergencia y reembolsos de gastos educativos elegibles, como libros de texto o tecnología necesaria. Por ejemplo, una de las formas de apoyo a las que tengo acceso ofrece un reembolso de hasta $500 CAD por semestre para materiales universitarios que cumplen los requisitos.
Por separado, algunas de estas ayudas pueden parecer relativamente pequeñas en comparación con el costo total de estudiar en el extranjero. Sin embargo, al combinarse, las becas, ayudas económicas, subsidios y reembolsos pueden reducir de manera significativa parte de la presión económica y hacer más llevadera la experiencia.
Lester B. Pearson International Scholarship
Una de las cosas que me habría gustado conocer antes de postularme a la universidad es la Lester B. Pearson International Scholarship. Me enteré de su existencia cuando ya había terminado el proceso de postulación, y para entonces era demasiado tarde para que me consideraran.
La Lester B. Pearson International Scholarship es una de las becas más competitivas de UofT para estudiantes internacionales. Cubre la matrícula, los libros, las tarifas complementarias y la totalidad del alojamiento en residencia durante los cuatro años del pregrado, lo que puede marcar una gran diferencia para un estudiante que desea estudiar en el extranjero.
El proceso de postulación comienza antes de las fechas límite habituales de admisión universitaria. Los estudiantes no pueden postularse por su cuenta: primero deben ser nominados por su escuela secundaria, y cada escuela solo puede nominar a un estudiante por año. Una vez nominado, el estudiante debe postularse a un programa de pregrado de UofT y completar una solicitud de beca por separado.
Como no conocí la beca con suficiente anticipación, perdí la oportunidad de que me consideraran. No es algo en lo que me quede pensando, pero sí es información que me habría gustado tener en ese momento. Mi consejo para otros postulantes internacionales sería que comenzaran a investigar las becas antes de enviar sus solicitudes a las universidades. Algunas de las oportunidades más importantes tienen fechas límite más tempranas o requieren nominaciones, así que conocerlas con anticipación te da, al menos, la posibilidad de presentar tu candidatura.
Encontrar un lugar donde vivir en Toronto
Por qué elegí vivir fuera del campus
Al principio, pensaba vivir en una residencia. Si estudias en la Facultad de Artes y Ciencias, el college al que perteneces influye en las residencias del campus a las que tienes acceso. Los estudiantes pueden ordenar sus preferencias de residencia y, más adelante, es posible que les pregunten por otras preferencias, como el tipo de habitación, pero no se garantiza que reciban una residencia o un tipo de habitación en particular.
El costo de vivir en el campus varía considerablemente según la residencia, el tipo de habitación, la duración del contrato y si incluye un plan de comidas. Actualmente, las tarifas de las residencias de St. George van desde aproximadamente $9,000 hasta más de $30,000 CAD por año académico o período de alquiler. Como las opciones están estructuradas de forma distinta, es importante revisar bien qué incluye cada precio en lugar de comparar únicamente los totales, ya que algunas incluyen alojamiento y planes de comidas, mientras que otras solo incluyen alojamiento.
Después de recibir mi asignación de residencia y evaluar el tipo de alojamiento en relación con su costo, decidí que vivir fuera del campus me convenía más. UofT tiene un Off-Campus Housing Finder, donde los estudiantes pueden consultar anuncios de alquiler y ponerse en contacto con posibles compañeros de vivienda. Sin embargo, los estudiantes deben investigar cada propiedad con cuidado, porque la universidad no inspecciona ni garantiza los anuncios.
Al final, encontré un departamento que me encanta. Está lo suficientemente cerca tanto del campus como del centro para que pueda seguir participando en la vida universitaria y, al mismo tiempo, disfrutar de la privacidad y la independencia de tener mi propio espacio. Para mí, reúne lo mejor de ambos mundos.
El precio de la vivienda fuera del campus en Toronto puede variar muchísimo. Compartir con otras personas o buscar un poco más lejos del centro puede reducir el costo. Toronto también tiene una amplia red de transporte público, así que vivir más lejos del campus no necesariamente significa estar desconectada de la vida universitaria. El tiempo de traslado también puede servir para repasar, escuchar algo o hablar con familiares y amigos.
Encontrar mi comunidad lejos de casa
Uno de los desafíos que enfrenté después de mudarme a Toronto fue hacer amigos y crear vínculos. Antes de terminar mi primer año, decidí buscar rumanos en Toronto en LinkedIn, con la esperanza de que tener un origen en común nos diera un punto de partida para conectar. Así fue como conocí a Ana y Carla. A través de ellas, poco a poco conocí a más rumanos y comencé a participar en LSRS, la Liga de Estudiantes Rumanos en el Extranjero (Liga Studenților Români din Străinătate).

Durante mi primer año, también me uní a una First-Year Learning Community (FLC). El programa reúne a aproximadamente entre 25 y 30 estudiantes de la misma área de estudios en varios de los mismos cursos troncales y les da oportunidades de reunirse regularmente, apoyarse mutuamente y formar su propia comunidad. Mi grupo de amigos de la FLC reflejaba la diversidad de Toronto: había personas de Rumania, Estados Unidos, Corea del Sur, Sudán, Líbano, Etiopía, Italia y Canadá. He disfrutado mucho pasar tiempo con ellos durante la universidad, y el programa ayudó a que una institución tan grande se sintiera mucho más pequeña.
Una de mis historias favoritas ocurrió durante un laboratorio de física. Mientras el ayudante de docencia pasaba lista, escuché un nombre que sonaba rumano. Comenzamos a hablar y nos hicimos amigas, para descubrir más adelante que habíamos vivido una frente a la otra, al otro lado de la calle, en Tulcea. De alguna manera, tuvimos que mudarnos a miles de kilómetros para finalmente conocernos. Ahora Bianca y yo vivimos en el mismo edificio en Toronto e incluso fundamos juntas un club de medicina de urgencias: Code Blue Student Club (UofT).
Cómo aprender en un sistema nuevo
Adaptarme a un nuevo sistema académico me tomó tiempo. Los cursos suelen incluir clases teóricas y también pueden tener tutorías, sesiones prácticas o laboratorios, según la materia. Normalmente curso cinco materias por semestre y, como cada semestre tiene solo 12 semanas de clases, la carga de trabajo se vuelve intensa muy rápido. Alrededor de la quinta semana, puedes sentir que siempre hay otro examen, trabajo o laboratorio para el que prepararte. Aunque esto puede ser un desafío, me ha enseñado a administrar mejor mi tiempo y a estudiar de manera más eficiente.
El mayor cambio fue aprender que no podía prepararme para los exámenes como lo hacía en Rumania. En la secundaria, a menudo se esperaba que memorizara información y la reprodujera con bastante exactitud en un examen. En UofT, conocer el contenido es solo el primer paso. Los exámenes suelen pedirte que apliques lo aprendido a una situación nueva, así que entender el razonamiento detrás de un concepto es mucho más importante que memorizarlo.
Sin embargo, algo que valoro mucho es lo accesibles y dispuestos a ayudar que son muchos profesores. Tienen horarios de consulta regulares y, en la mayoría de los casos, puedes simplemente ir y hacer preguntas sin necesitar una cita formal. Por lo general, están encantados de volver a explicar conceptos, aclarar algo que no entendiste o ayudarte a abordar el contenido desde otra perspectiva.
Explorar distintos caminos en la universidad
Estoy muy agradecida de que UofT me haya dado tantas oportunidades de explorar diferentes intereses y posibles caminos. Al principio, intenté involucrarme en investigación porque parecía ser una dirección que muchos estudiantes a mi alrededor estaban siguiendo. Sin embargo, me di cuenta de que no era el momento adecuado para continuar por ese camino.
También me uní al Arts & Science Internship Program (ASIP), que permite a los estudiantes adquirir experiencia laboral remunerada relacionada con sus estudios. Participar en el programa extiende de cuatro a cinco años la duración del pregrado debido a los períodos de trabajo adicionales. Después de pasar un año en ASIP, me di cuenta de que el programa ya no encajaba con mis planes y metas, así que decidí dejarlo.
Creo que la universidad es una etapa para explorar distintos intereses y descubrir qué disfrutas de verdad. Eso es exactamente lo que he intentado hacer: aprovechar distintas oportunidades, ver qué me gusta y reconocer qué puede no ser lo adecuado para mí. Animaría a otros estudiantes a estar abiertos a nuevas experiencias y a decir que sí a las oportunidades que de verdad les interesen. Si algo resulta no ser lo indicado, aun así puede ser una experiencia de aprendizaje valiosa, y está completamente bien seguir adelante y buscar otra cosa.
Mis consejos para estudiar en el extranjero
Mi principal consejo para cualquiera que esté pensando en estudiar en el extranjero es investigar todo lo posible antes de postularse. Mira más allá del nombre de la universidad e infórmate sobre la estructura del programa, la matrícula y los gastos de manutención, las becas, las opciones de alojamiento y las oportunidades disponibles para los estudiantes. Investiga con anticipación las becas y otras formas de apoyo económico, ya que algunas tienen sus propias fechas límite o requieren una nominación incluso antes de que envíes tu solicitud a la universidad.
También recomendaría hablar con estudiantes que ya asistan a esa universidad o con personas que estudien y trabajen en el área que te interesa. Las redes sociales y plataformas como LinkedIn hacen mucho más fácil ponerse en contacto con ellos, y conocer la experiencia real de alguien puede ayudarte a entender cosas que quizá no resulten evidentes en el sitio web de una universidad.
Sobre todo, recuerda que tu camino no tiene que ser completamente lineal. Tus intereses, prioridades y planes pueden cambiar a medida que vives nuevas experiencias, y eso no significa que hayas fracasado o tomado la decisión equivocada. No necesitas tener toda tu vida planeada de antemano. Date la libertad de reconsiderar tus decisiones, ajustar tu rumbo y mantener una actitud abierta a los caminos que puedan ofrecerte distintas oportunidades.






