Mi historia y mi perfil
¡Hola! Soy Khadijah Rabbani, una estudiante pakistaní que creció entre varios mundos distintos. Me gradué de Oryx International School en Qatar en 2026, siguiendo el currículo británico, y estoy muy orgullosa de que voy a estudiar una licenciatura en Derecho (LLB) en London School of Economics and Political Science (LSE).
Una vida en movimiento
Pasé los primeros once años de mi vida en Pakistán antes de mudarme a Turquía, donde viví unos tres años. Cuando empezó la pandemia de COVID-19, regresé a Pakistán por el trabajo de mi padre y, finalmente, me mudé a Qatar, donde ya llevo tres años viviendo.
Mudarme de un país a otro me permitió conocer una mayor variedad de culturas, políticas, experiencias y perspectivas. Entonces, ¿qué pasa cuando por fin te estableces en un lugar nuevo y descubres que estás entrando en un mundo que ya llevaba tiempo avanzando sin ti?
La chica nueva en Oryx
Aunque fue algo inesperado, me mudé a Qatar en plena temporada de exámenes GCSE, durante Year 11, y cursé el resto de la secundaria en Oryx International School debido al trabajo de mi padre. Con estudiantes de más de 90 nacionalidades, Oryx ya era una comunidad increíblemente diversa.
Pero, a pesar de esa diversidad, sentía que estaba entrando en un mundo que ya se había formado sin mí. Mis compañeros ya conocían a fondo el sistema escolar, se estaban preparando para sus GCSE y llevaban años construyendo amistades y rutinas. Mientras tanto, yo había llegado de golpe a un entorno completamente nuevo e intentaba encontrar mi lugar al mismo tiempo que me ponía al día con todos los demás.
Demostrar lo que valgo, ¿ante quién?
Durante la secundaria, mi mayor obstáculo era lo mucho que me comparaba con mis compañeros y me menospreciaba. Como era la chica nueva, sentía que tenía algo que demostrar. Esa mentalidad me impulsó a asumir nuevos retos y, con el tiempo, me convertí en la representante principal del alumnado de mi colegio, un cargo conocido como Head Girl.
Fue una experiencia muy significativa porque competía con estudiantes que conocían el colegio y sus valores desde hacía casi toda una vida. Que me eligieran para un cargo con tanta responsabilidad, a pesar de llevar solo dos años en Oryx, fue increíblemente gratificante.
En lo académico, no quería seguir atrapada en esa mentalidad de creer que estaba por detrás de todos los demás. Empecé a ver cada clase como una oportunidad para comprender mejor, en vez de como algo en lo que tenía que ponerme al día. También adopté el hábito de no dejar las cosas para después. Por sencillo que parezca, descubrí que dar lo mejor de mí durante las clases hacía que la carga de trabajo fuera mucho más llevadera. En la primera hora o dos después de salir del colegio, repasaba lo que había aprendido y reforzaba cualquier tema que no hubiera entendido del todo.
La niebla mental era uno de los mayores obstáculos que me impedían obtener los resultados que quería. Para ser sincera, mantenerme al día con todas mis tareas y tomar la iniciativa me ayudó a despejar esa niebla mental.
Para repasar, mi principal consejo sería empezar por el temario oficial del organismo que administra tus exámenes. Ahí tienes una guía clara de lo que debes saber. También resolvía exámenes de años anteriores junto con el temario y los temas que había estudiado.
Construyendo mi caso
En mis GCSE obtuve siete 9, dos 8 y un 7. Después conseguí cuatro calificaciones A en mis AS Levels en Administración de Empresas, Economía, Historia y Psicología.
Obtuve las calificaciones más altas de mi generación. Al pasar a los A-Levels, decidí retarme estudiando materias que nunca había cursado. Curiosamente, Administración de Empresas, Psicología y Economía terminaron siendo tres de las materias en las que recibí reconocimientos nacionales e internacionales: Psicología a nivel nacional, y Economía y Administración de Empresas a nivel internacional, mediante los Pearson Edexcel Outstanding Pearson Learner Awards.
También recibí el Dux Scholaris Award, la máxima distinción de graduación del colegio, que se otorga a quien obtiene los mejores resultados de su generación en reconocimiento a su desempeño académico excepcional y sus aportes al colegio.
Cuando postulé a la universidad, los puntos fuertes de mi perfil eran sobre todo mis logros académicos y las actividades de profundización académica que realizaba fuera de clase. En mi caso, me esforcé por explorar el derecho más allá de lo que aprendía en el colegio, leyendo varios libros y artículos sobre derecho penal, responsabilidad civil extracontractual y derecho público. Esto me ayudó a expresar mejor mi interés por la carrera en mi ensayo personal.
Al mismo tiempo, aprendí que no todas las experiencias tienen que estar directamente relacionadas con la carrera que quieres estudiar para ser valiosas. Lo importante es identificar las habilidades transferibles y conectarlas con tus intereses. Por ejemplo, durante mi pasantía en el área ambiental de WWF Pakistan, aprendí sobre los marcos regulatorios y las leyes que influyen en la política ambiental. Aunque la experiencia no se limitaba estrictamente al derecho, pude relacionar lo que aprendí con mi interés por esa disciplina.
Fuera de lo académico, asumí varios cargos de liderazgo: fui representante principal del alumnado de mi colegio, secretaria general de nuestra conferencia de Modelo de Naciones Unidas (MUN) y presidenta fundadora del club de debate. También participé en competencias locales de negocios, desafíos de innovación, concursos de ensayos y simulaciones de juicios.
Un mundo más allá del aula
Mi jornada como pasante de derecho en Orr, Dignam & Co en Pakistán normalmente empezaba a las 8 de la mañana y terminaba a las 5 de la tarde. Trabajaba en un cubículo con mi propio equipo, lista para asumir cualquier tarea que me asignaran. Cada día, un abogado o un abogado en formación encargado de capacitarme me daba una tarea y, por lo general, dos días para completarla, por el nivel de detalle que podía requerir. También me recomendaron llevar una libreta durante toda la jornada para anotar puntos importantes y observaciones.
Una de mis tareas fue revisar la Ley de Competencia de 2010 de Pakistán, lo que implicaba leer casi 400 páginas, identificar la información pertinente y aplicarla a la situación que me habían pedido evaluar. En otras ocasiones, preparaba documentos de asesoramiento para clientes sobre la mejor manera de abordar un problema concreto o de realizar procesos de debida diligencia en sus empresas respetando el marco legal del país.
Como estas tareas requerían tanta lectura y un análisis detallado, me llevaba casi todo el día completarlas. Una vez terminada la investigación, redactaba el documento de asesoramiento y se lo entregaba al abogado para que lo revisara y me diera sus comentarios. Fue una experiencia reveladora ver cuánta investigación minuciosa y reflexión hay detrás de lo que puede terminar convirtiéndose en asesoramiento jurídico práctico.
Además, tuve la oportunidad de almorzar con socios y abogados del despacho, y conversábamos sobre sus experiencias, sus trayectorias y cómo era trabajar en la profesión jurídica. Esas conversaciones me dieron perspectivas sobre el derecho que no habría podido obtener solo de un libro de texto.
El camino hacia LSE
Qatar es un país increíble para cursar estudios superiores. Sin embargo, por mi interés en el derecho, no sentía que fuera la mejor opción para lo que quería estudiar. Muchas de las universidades que encontré se enfocaban más en la tecnología, la medicina y otras áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), mientras que las humanidades tenían menos presencia. Por eso, decidí buscar universidades fuera de Qatar.
Durante el proceso de postulación, una de mis mentoras fue una amiga de la familia que ejercía como abogada en Pakistán. Gracias a ella, pude ver cómo podía ser un currículum profesional y recibí orientación sobre cómo acercarme a profesionales del derecho. Aparte de eso, hice el proceso de postulación por mi cuenta. No busqué recursos en línea ni servicios profesionales de asesoría para postulaciones, aunque les recomendaría a otros estudiantes explorar los recursos que tienen disponibles. En ese momento, simplemente no sabía cuánta ayuda se podía encontrar en internet.
A través de UCAS, recibí cartas de aceptación de cuatro universidades:University of Warwick, Durham University, University of Glasgow y London School of Economics and Political Science (LSE). Al principio, postulé a Cambridge para ponerme a prueba y ver si podía entrar. Pero, incluso mientras postulaba a otras universidades, LSE siempre había ocupado un lugar especial para mí: era la universidad a la que más quería ir.
Elegí LSE por varias razones.
En primer lugar, su ubicación en el corazón de Londres fue un factor importante. Londres alberga grandes firmas de abogados como Linklaters, Clifford Chance, Clyde & Co y muchas más. Me encantaría estar en un entorno tan dinámico, donde pueda desarrollar mi carrera mientras estudio en la universidad a tiempo completo.
Tampoco quería elegir una universidad únicamente por su prestigio. Aunque es algo que los estudiantes naturalmente toman en cuenta, me importaban más la calidad y la especialización de la educación que recibiría. La sólida reputación de LSE en ciencias sociales y su enfoque riguroso de la investigación y el trabajo académico terminaron de convencerme.
Sobre todo, me atrajo la manera en que LSE abordaba la educación y la vida académica. La profundidad y el detalle de la investigación, la exigencia del trabajo académico, el desarrollo de los conocimientos y las habilidades de sus estudiantes y el énfasis en el pensamiento independiente eran exactamente lo que buscaba en una carrera de Derecho.
Lo que me gustaría decirle a mi yo de Year 10
Nunca compares tu camino con el de otra persona. Como pensaba que iba por detrás, terminé convenciéndome de que así era. Llegarás adonde tengas que llegar, siempre que compitas con una sola persona. Contigo misma. Por muy lejos que otra persona haya llegado en su camino, eso no disminuye tu potencial ni tus capacidades.
Las afirmaciones negativas terminan influyendo en la vida real. Si quieres crecer como persona, como estudiante o en el ámbito académico, sea cual sea el tipo de crecimiento que buscas, no puedes hacerlo si constantemente te tratas con negatividad.
Londres, allá voy
Todavía no tengo claro cómo espero que sea mi próximo capítulo. Sin embargo, quiero crecer de verdad en mi vida personal. Quiero conocer distintos tipos de entornos, más allá de los que me son familiares. Quiero desarrollarme profesionalmente mientras estudio y acercarme a la profesión a través de jornadas de puertas abiertas, eventos para estudiantes de primer año y firmas de abogados.
Por ahora, tengo muchas ganas de descubrir adónde me llevará este capítulo.




